Ranas Arbóreas

Las ranas arbóreas comprenden un total de 35 especies de ranas, pertenecientes a la familia Hylidae y el género Hyla, su principal diferencia del resto de las ranas es que son eminentemente arborícolas. La palabra Hyla proviene de árbol y de ahí su nombre común. Las especies pertenecientes a esta familia son:

  • Hyla arborea. Ranita de San Antonio.
  • Hyla molleri. Ranita de San Antón
  • Hyla cinerea. Rana verde de Norteamérica.
  • Hyla euphorbiacea. Ranita de alta montaña del sur
  • Hyla arenicolor. Ranita de las rocas.
  • Hyla intermedia. Ranita italiana
  • Hyla japonica. Rana japonesa del árbol.
  • Hyla meridionalis. Ranita meridional
  • Hyla squirella. Rana ardilla, ranita camaleónica o de la Carolina.
  • Hyla versicolor. Rana arbórea gris
  • Hyla andersonii. Rana Arbórea del Yermo de Pinos.
  • Hyla sarda. Ranita sarda
  • Hyla avivoca
  • Hyla bocourti
  • Hyla chrysoscelis
  • Hyla annectans
  • Hyla arboricola
  • Hyla suweonensis
  • Hyla femoralis
  • Hyla chinensis
  • Hyla hallowellii
  • Hyla eximia
  • Hyla walkeri
  • Hyla heinzsteinitzi
  • Hyla orientalis
  • Hyla immaculata
  • Hyla plicata
  • Hyla felixarabica
  • Hyla sanchiangensis
  • Hyla zhaopingensis
  • Hyla savignyi
  • Hyla simplex
  • Hyla tsinlingensis
  • Hyla wrightorum
  • Hyla gratiosa

Características

Estos anuros son fácilmente reconocibles por sus esbeltas extremidades y sus peculiares dedos, los cuales tienen forma de disco y una textura esponjosa que les proporciona mayor succión en el agarre y, por ende, la habilidad para moverse en los árboles y desarrollar una vida esencialmente arborícola.

Su color característico es el verde brillante, pero en dependencia del entorno en que se desenvuelvan su color puede ser pardo, azul o amarillo. El tamaño y el peso promedio de estas especies arbóreas varía de 1 – 10 cm y de 2-17 g respectivamente. Alcanzan una velocidad máxima de 10 mph y suelen vivir de 2 a 4 años.

Alimentación

Son carnívoras por excelencia, su dieta básica consiste en insectos, gusanos, larvas, hormigas, escarabajos, cochinillas y arañas. Las de mayor tamaño pueden llegar a comer serpientes pequeñas, lagartos o cualquier mamífero de menor tamaño que ellas. Presenta gran variedad de depredadores, independiente de donde habiten, formando parte de la cadena alimenticia de aves, mamíferos y reptiles.

Los renacuajos son herbívoros, alimentándose principalmente de musgo y sustancias en descomposición, entre sus depredadores se destacan las culebras, las larvas de libélulas, los escarabajos acuáticos, peces y larvas de otros anfibios.

Hábitat y distribución

Se encuentran distribuidas en todo el mundo, pero presentan una mayor variedad en las zonas tropicales del hemisferio occidental. De las 35 especies conocidas, 30 se distribuyen en Estados Unidos, América Central y del Sur, aunque tienen presencia en las zonas mediterráneas europeas. Como su nombre lo sugiere, son arbóreas, por lo tanto, su hábitat principal son los bosques húmedos y las marismas, así como márgenes de lagunas o ríos de corrientes suaves que presenten abundante vegetación. Algunas especies se pueden hallar en lagos o estanques cercanos a zonas boscosas y húmedas.

Reproducción

Alcanzan su madurez sexual a los dos años de vida. Para estas especies, la época de celo y apareamiento comienza en la primavera, cuando las temperaturas sobrepasan los 12 grados Celsius y comienzan las lluvias. Para el apareamiento, los machos de las especies arbóreas se dirigen a las fuentes de agua más cercanas e inician su canto nupcial, que no es más que ruidosos graznidos que emiten inflando su saco bucal para atraer a las hembras.

El amplexo es axilar(externo), tiene lugar durante la noche, en el agua y dura varias horas. La hembra deposita los huevos fecundados en hojas encima del agua, estos caen nuevamente al agua a los pocos días y luego se transforman en renacuajos. Para la llegada del verano, el proceso de metamorfosis ha concluido y pueden observarse las pequeñas ranitas que salen del agua para dirigirse a los árboles o matorrales más cercanos.

Estado de conservación

El cambio climático afecta directamente a estos pequeños anfibios, ellos respiran por la piel, lo cual los vuelve vulnerables y sensibles a los cambios ambientales, igualmente la destrucción y contaminación de su hábitat natural que son los bosques y estanques de agua dulce, han causado una notable disminución de su población en toda la amplitud de su distribución, llegando a incluirse algunas especies en las listas de riesgo de extinción.