Ranas Albinas

El albinismo en cualquier rana es una rareza dentro de la especie, según estudios, 1 de cada 30 ranas es albina.  La ausencia total de pigmentación en las células de la piel, es la causa fundamental del albinismo en estas especies.

Desde hace algunos años, se han puesto de modas las formas anfibias de la especie Xenopus laevis o rana albina de uñas largas que suelen presentar un color amarillento y el vientre blanquecino.

Rana albina

Es importante recalcar que las ranas albinas no constituyen una especie en sí, pues ranas de diferentes especies nacen con esta condición, pero como resulta una condición tan rara, se consideran especies aparte, sin que exista aún definición taxonómica para ellas. Sus características físicas, sus hábitats, formas de reproducción y alimentación responderán al comportamiento básico de la especie a la que pertenezcan.

Como casi todas las ranas, suelen ser mayoritariamente acuáticas y eminentemente carnívoras. De forma general, cuando nacen con esta mutación, suelen tener un comportamiento apático. Se mantienen tímidas y distantes, por lo que resultan difíciles de estudiar por las organizaciones científicas. Suelen vivir muy poco, de uno a tres años. Consideradas como las de menor expectativa de vida en estado salvaje y condiciones naturales, su ausencia de coloración las vuelve altamente sensibles a los factores externos y los cambios climáticos bruscos como el sol o el frío intenso, volviéndose incapaces de soportar los climas secos o largas temporadas de sequías.

Igualmente, al carecer de los mecanismos de protección para la piel, naturales de cada especie, estas ranas suelen padecer con el roce de plantas filosas o de superficies duras, o simplemente padecer de alergias a sustancias viscosas naturales que pueden llegar a matarlas.

Como responden a las peculiaridades de su especie original, muchas pueden ser venenosas como las ranas venenosas de colores y se debe considerar una gran precaución con aquellas que lo transmiten mediante su piel. Se recomienda que, ante una rana albina, si no son capaces de identificar la especie por sus características, se empleen guantes y lentes de protección para evitar accidentes ya que pueden contener sustancias toxicas en cualquiera de sus secreciones.

En cuanto a la reproducción, la mayoría nacen con la condición de hermafroditas, por tanto, suelen depositar huevos que ya están fecundados sin la necesidad de un macho. Lamentablemente son muy bajas las estadísticas de supervivencia de los renacuajos de ranas albinas, pues los embriones tienen una salud considerablemente frágil y son incapaces de sobrevivir a cualquier anomalía ambiental. Aquellos embriones que logren convertirse en renacuajos les queda superar el volverse víctimas de los innumerables depredadores que poseen. La unión de todas estas condiciones adversas son las causas fundamentales de la poca existencia y supervivencia de las ranas albinas en el planeta.

Como la mayoría de los anfibios, pueden vivir en cautiverio si se cumplen con los requisitos básicos de cada especie. La temperatura del agua debe ser cálida, tranquila y el nivel de profundidad debe ser de al menos 40 cm de profundidad con pequeños objetos acuáticos para que puedan nadar y esconderse como lo harían en su hábitat natural.

Como se ha comentado anteriormente, el albinismo en las especies de anuros es una condición extremadamente rara, que unido a su bajo nivel de fecundación y reproducción, y la extrema sensibilidad que les confiere su ausencia de color, se han convertido en una especie protegida y en peligro de extinción. Mantenerlas en cautiverio como mascotas exóticas es penalizado en la mayoría de los países.