Sapo Verde

El sapo verde (Bufotes viridis) es una especie de anfibio distinguida por su  piel verrugosa y llamativas manchas verdes sobre el dorso de su cuerpo, el cual es de color crema, grisácea o verde oliva. Tiene colores más brillantes que la mayoría de los sapos, pero es más pálido cuando sale de su escondrijo. Puede llegar a medir hasta 12 cm, por lo que los adultos son de menor tamaño que el sapo común, menos rechoncho y difiere de él por tener debajo de las articulaciones de los dedos de las patas unas callosidades sencillas, mientras que las del sapo común son dobles.

La hembra es mayor que el macho, con manchas más claras y también se diferencian en que el macho tiene un saco externo. Los sapos verdes son principalmente nocturnos, encontrándose a menudo cerca de los hogares humanos cazando insectos. Por otro lado, aunque es primordialmente terrestre, tiene los dedos parcialmente palmeados, que le permiten nadar con mucha facilidad no solo en agua dulce, sino también pueden sobrevivir incluso en aguas salobres.

Sapo verde

Hábitat

El sapo se mueve corriendo, y cava madrigueras en la arena o tierra suelta para esconderse durante el día; a veces se pueden encontrar varios sapos juntos en una sola madriguera. En el centro y este de Europa, en Italia, en las Baleares y en otras islas mediterráneas, además del norte de África se pueden encontrar los sapos verdes, una especie poco exigente frente a la sequía, el calor, el frío y la elevada salinidad de las aguas de puesta. El sapo verde está, por tanto, especialmente bien adaptado para vivir en zonas esteparias, aunque en algunas regiones también se adentra en bosques claros (centro de Europa), arrozales (llanura del Po), terrenos rocosos (sur de Suecia) o en pequeñas poblaciones.

Conservación

Aunque esta especie tiene una amplia distribución, en algunos sitios está siendo afectada y sus poblaciones se ven cada vez más disminuidas. Esto se debe fundamentalmente a la urbanización de amplias zonas, con destrucción de puntos de reproducción; incremento, modernización y ampliación de la red viaria, que además de causar numerosas bajas por atropellos y fragmentan los hábitats; además del uso de pesticidas y abonos químicos.

Reproducción

Los sapos verdes se reproducen de abril a junio, cortejando los machos a las hembras con sus gorgojeos musicales. En la cópula, el macho abraza a la hembra bajo las axilas mientras ella pone dos largos cordones de huevos gelatinosos, cada uno con 10 a 20 mil huevos. Estos huevos se ponen en primavera y verano en el agua donde se desarrollaran las larvas.

Otra observación es que las hembras más grandes, ponen huevos en mayor número y tamaño, lo cual a su vez, depende de las condiciones del entorno donde viven. Las pequeñas larvas de sapo verde a menudo, conviven con larvas de mosquito en las charcas donde se desarrollan, las cuales afectan significativamente a los juveniles de sapos, debidos a que constituyen competidores naturales por los alimentos de la charca y además pueden alimentarse de estas cuando son recién nacidas.