Salamandra gigante japonesa

La salamandra gigante japonesa o Andrias japonicus es endémica de Japón, el cual se considera el segundo anfibio más grande del mundo, solo por debajo de la salamandra gigante china, con la que está estrechamente relacionada. Los adulos pueden medir casi 1,5 m desde la cabeza a la cola, y pueden pesar más de 20 libras.

Al igual que su pariente china tienen la cabeza, el cuerpo aplastados con pliegues a cada lado, las piernas cortas en forma de paleta y pequeños ojos hundidos en su piel arrugada. Además, su color de piel es moteado marrón y negro, lo cual proporciona camuflaje en los fondos de arroyos y ríos.

Salamandra gigante japonesa

Habitat

Las salamandras gigantes japonesas casi siempre viven en los ríos que bajan por las laderas de las montañas. Estos ríos son generalmente anchos y poco profundos, con un lecho pedregoso, donde las larvas siempre se encuentran entre las piedras sueltas del rio. Por otro lado, los adultos viven en grietas o madrigueras en la orilla del río y pueden alejarse de la orilla del río cuando el suelo está húmedo después de la lluvia.

Reproducción

Las salamandras gigantes japonesas se reproducen a principios del otoño, generalmente en septiembre. Los machos y las hembras viajan a los sitios de reproducción a lo largo de los ríos en los que viven hasta que encuentran un lugar adecuado en la orilla del río, donde pueden cavar su madriguera submarina.

Entre los machos se observa un alto nivel competitivo por el derecho a reproducirse con las hembras, siendo aquellos más grandes y fuertes, los que logran aparearse. Cada hembra pone alrededor de 500 huevos dentro de su nido, dejando al macho patrullando su territorio durante los dos meses siguientes.

Cuando los huevos finalmente eclosionan, las larvas miden aproximadamente 1 pulgada de largo y después de casi cinco años ocurre el proceso de metamorfosis, alcanzando las salamandras cerca de 12 pulgadas en este momento. Estos animales pueden vivir 60 años, sin embargo, en cautiverio es donde alcanzan las mayores tallas y donde pueden llegar hasta los 90 años de longevidad.

Alimentación

Estas salamandras son depredadores y presentan un rol ecológico fundamental en el mantenimiento de los ecosistemas, ya que regula las poblaciones de cangrejos, cangrejos de río, peces y ranas en el agua, además de algunas presas terrestres como lagartijas, ratones, babosas, y caracoles.

Conservación

Aunque la salamandra gigante japonesa solo está considerado como Casi Amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), este animal está enfrentando la alta contaminación ambiental y la pérdida de sus hábitat naturales. La perturbación del río ha llevado a menos sitios de anidación apropiados y las represas bloquean las rutas de migración. Se puede encontrar en las islas de Kyushu , Honshu y Shikoku en Japón.

En el pasado, fueron sacados de ríos y arroyos como fuente de alimento, pero la caza ha cesado debido a actos de protección. Por suerte este raro animal ha sido protegido federalmente como un monumento natural especial por la Agencia Japonesa para Asuntos Culturales desde 1952 debido a su importancia.