Salamandra Gigante Americana

La salamandra gigante americana o aligátor del Allegheny (Cryplobranchus alleganiensis) es muy similar a las salamandras gigantes asiáticas, ya que tiene el cuerpo y la cabeza aplanados, presenta un repliegue laxo de piel a cada lado del cuerpo y un par de aberturas branquiales circulares en el cuello. Sin embargo, no supera los 74 cm de longitud, por lo que es la menor entre las salamandras gigantes. Esta forma aplanada del cuerpo unido a  la viscosa secreción cutánea sobre su cuerpo que le protege, les permiten introducirse bajo las piedras con mucha facilidad para alimentarse, esconderse o atraer a las hembras.

Salamandra gigante americana

Este animal es una salamandra con hábitos nocturnos, que se oculta bajo las rocas en el agua durante el día. Utiliza los sentidos del olfato y del tacto, más que la vista, para localizar a sus alimentos y a las parejas, donde por un lado su coloración parda y moteada juega un rol fundamental en pasar desapercibido y sorprender a sus presas. Este misterioso animal emplea un medio de respiración inusual, donde implica el intercambio de gases cutáneos a través de los capilares que se encuentran en los pliegues de la piel a cada lado del cuerpo. Además, juega un rol fundamental en su ecosistema, donde junto a sus ancestros ha permanecido durante unos 65 millones de años.

Alimentación

A pesar de su tamaño, esta salamandra gigante es una criatura inofensiva para el ser humano, con hábitos carnívoros que se alimenta de ástacos, pequeños peces, caracoles, y gusanos. Si embargo, se observan signos de canibalismo, principalmente en los huevos, en las poblaciones de la salamandra gigante americana.

Hábitat

Esta especie es estrictamente acuática durante toda su vida, encontrándose fundamentalmente entre las rocas del fondo de pequeños arroyos con aguas extremadamente limpias. Es una especie endémica de los Estados Unidos y debido a su gran sensibilidad a la contaminación de las aguas la especie sólo se encuentra en una pequeña zona del este del país, desde el suroeste de Nueva York hasta el norte de Alabama, aunque existen pequeñas poblaciones separadas en Missouri y en el río Susquehanna.

Reproducción

Durante la época de apareamientos de esta especie, generalmente en los meses de otoño, los machos excavan un espacio entre las rocas o bajo un tronco en el lecho de un arroyo, dentro del cual atrae o conduce a una hembra. En estos toscos nidos la hembra pone de 200 a 500 huevos en forma de cordón, donde a diferencia de lo que sucede en otros anfibios más evolucionados, en este caso la fecundación es externa, por lo que a medida que ella pone los huevos, el macho va liberando su esperma. El macho excava hasta que la hembra haya puesto el cordón de huevos, sobre el cual libera su esperma. El macho saca después a la hembra del hueco y protege a los huevos durante dos o tres meses hasta su eclosión.