Salamandra Alpina

La salamandra negra o salamandra alpina (Salamandra alra) es un anfibio que se caracteriza fundamentalmente por el color negro brillante de su piel. Este raro animal, al igual que las demás salamandras, tiene aspecto lagartiforme con cuatro patas y un cuerpo alargado con cola, que puede llegar a medir en edad adulta hasta 13 cm de longitud. Por otro lado, la coloración puede variar en dependencia de la subespecie y el lugar donde habitan, encontrándose individuos con grandes manchas amarillas por algunas partes de su cuerpo.

Existen al menos cuatro subespecies, dentro de las que se encuentran la salamandra alpina dorada, la cual está catalogada en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN) debido fundamentalmente a la cacería incontrolada de especímenes por parte de coleccionistas. Además, utilizan como mecanismo de defensa frente a sus depredadores la secreción de veneno por glándulas en la zona dorsal de cuerpo.

Comportamiento

Estas salamandras generalmente permanecen durante el día escondidas entre las piedras y tronco de árboles, son más activos después de los días de lluvia en los que la temperatura es baja y la humedad es abundante. Sin embargo, son animales que no se asocian con el medio acuático para vivir, siendo sus larvas aptas para sobrevivir en el ambiente terrestre desde el primer día de nacidas. El apareamiento tiene lugar a fines de la primavera y principios del verano, igualmente en tierra firme.

Alimentación

Se alimentan de pequeños invertebrados de movimientos lentos, como moluscos, varios tipos de larvas, cochinillas, lombrices de tierra, arañas, insectos y otros artrópodos.

Hábitat

La salamandra alpina sólo se encuentra en los Alpes y en la zona montañosa del Diñary de Albania, en el continente europeo. Sus hábitats preferidos son los hayedos claros, los bosques mixtos, las zonas de matorral y los prados alpinos, desde unos 400 m de altitud hasta unos 2800 m.

Reproducción

Como la subespecie asturiana de la salamandra común, es totalmente independiente del agua como medio reproductor y los jóvenes nacen siempre con un aspecto muy similar al de los adultos, con una cola de sección redondeada y sin branquias. Los jóvenes recién nacidos miden de 4 a 5 cm de longitud total, lo que no deja de ser un tamaño importante si se considera que el adulto no supera los 15 cm de longitud. El tiempo de gestación depende de la altitud, siendo de dos años hasta los 1000 m, y de tres años entre 1 400 y 1 700 m.

Por lo general sólo dos huevos llegan a convertirse en embriones y el jugo vitelino de los restantes, que no son fecundados, sirve de alimento a las dos larvas cuando estas agotan las reservas vitelinas de su propio huevo. Al agotarse a su vez la reserva de los óvulos no fecundados, los embriones adquieren un aspecto similar al de las larvas acuáticas de salamandra común, ya que tienen la cola comprimida y poseen branquias externas, pero estas sólo se encargan de absorber el líquido nutricio que fluye del útero materno y que constituye el alimento final del embrión.