Ranas tropicales

Las ranas son anfibios anuros pertenecientes a la familia Ranidae. Son consideradas una de las especies más antiguas del planeta, existiendo fósiles del período pérmico.  Son animales de sangre fría y en su conjunto, forman el grupo de vertebrados más variado en cuanto a especies dentro de una misma familia, concentrándose la mayor cantidad de ejemplares en los bosques húmedos tropicales. La palabra anuro proviene del latín y significa sin cola. Se sospecha que existen más de 6 000 especies de ranas y hasta la actualidad han sido registradas más de 4900 especies.

Características

De forma general e independiente de las particularidades de cada especie, las ranas tropicales pueden tener una longitud promedio de 5 a 10 cm de largo, presentan un cuerpo ligeramente robusto, con una ausencia total de cuello y cola. Los ojos son prominentes y saltones, con pupilas verticales, la boca es grande con una lengua larga y retráctil. Tienen cuatro extremidades que se pliegan bajo la zona ventral, las posteriores con cinco dedos, son más largas y musculosas que las anteriores que solo tienen cuatro dedos, estas características les confieren la reconocida habilidad de ser grandes saltadoras y nadadoras.

La piel de las ranas tropicales es glandular, por lo general babosa y muy húmeda, la mayoría con la capacidad de segregar sustancias que van desde apestosas hasta altamente tóxicas.  Muchas de las especies de ranas tropicales presentan una coloración muy vistosa y llamativa, con tonalidades fuertes que combinan el negro, el rojo y el azul. Irónicamente, esta colorida belleza suele ser mortal, pues es una advertencia de cual letal es la toxina que poseen.

Nutrición

Son eminentemente carnívoras e insectívoras y en el caso de las ranas tropicales, la nutrición se ve favorecida por la abundancia de artrópodos invertebrados que caracterizan las zonas boscosas tropicales. Se alimentan de toda clase de mosquitos abejas, avispas, hormigas, escarabajos, moscas, así como larvas de todos estos insectos.

Como estrategia de caza suelen emplear el acecho y la sorpresa, principalmente escondidas entre la vegetación. Son depredadas por un gran número de animales, principalmente mamíferos como las ratas de agua, aves como garzas y cigüeñas, y reptiles como las serpientes y los tritones.

Reproducción

La reproducción en las ranas tropicales está fuertemente influenciada por los periodos lluviosos y la humedad relativa de sus hábitats naturales. Las lluvias de la primavera son un estímulo importante en todo este proceso reproductivo y la potencia de la voz de los machos determina la posibilidad de ser elegido por alguna hembra. Las especies tropicales, a diferencia del resto, ponen durante todo el año.

Comienzan su periodo reproductivo cuando alcanzan la madurez sexual que suele ser entre los dos y los cuatro años de vida, cuando han culminado completamente la metamorfosis y llegan a su adultez. Independiente de las particularidades de cada especie, las ranas tropicales y subtropicales son ovíparas, la fecundación de estos huevos es externa y el amplexo es axilar, acuático y mayoritariamente nocturno. Todas las especies de tropicales se reproducen a través de huevos.

Estos son fecundados externamente y escondidos en zonas húmedas con abundante vegetación. Las hembras son grandes ponedoras, con ovoposiciones que logran superan los 2000 huevos. La metamorfosis dura como promedio de dos a 6 meses, los renacuajos pueden medir hasta 3 cm de largo.

Hábitat/ distribución:

Los anfibios anuros presentan una amplia distribución a nivel mundial, siendo fácilmente observables desde las regiones subárticas hasta los trópicos, sin embargo, la mayor concentración y diversidad de especies se encuentra en los bosques tropicales y subtropicales, tanto húmedos como secos. Se les localiza en todos los continentes excepto en la Antártida y en aquellas islas que están muy alejadas de los continentes.

Sus hábitats fundamentales son muy variados y determinan las adaptaciones que desarrollan para vivir. Las praderas de tierras bajas, los estanques, las marismas de agua dulce, tierras de regadíos, charcas, ríos de corrientes variadas y lagos, son los principales medios naturales de vida y reproducción de las ranas tropicales. Algunas especies pueden vivir en zonas áridas o desérticas, mientras que otras sobreviven lo hacen en los árboles o bajo tierra.

Conservación

Desde 1950 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ha declarado la evidente disminución de poblaciones de ranas, principalmente las especies que habitan en zonas tropicales y subtropicales. En 1970, la tercera parte de ellas se encontraba en peligro de extinción y desde 1980 se han declarado ya extintas 120 especies. En el 2006, el 33,6 % de las que necesitan el agua en alguna etapa de su vida también se encuentran en peligro.

Las causas fundamentales de esta preocupante situación lo constituyen en primer lugar la tala indiscriminada de árboles, seguido de la contaminación directa y desmedida del medio ambiente y los hábitats naturales en los sistemas tropicales. A esto se suma el cambio climático y la introducción en zonas de vida y reproducción de especies depredadoras, invasoras o competidoras.