Sapo amarillo

El sapo amarillo es un anfibio del orden de los anuros perteneciente a la familia Bufonidae, con el nombre científico de Incilius luetkenii.

Características

Es una especie de sapo grande y robusto, con un marcado dimorfismo sexual en cuanto a coloración y tamaño. Los machos llegan a tener una longitud que oscila de 77 a 96 mm, mientras que las hembras alcanzan hasta los 108 mm pero un promedio de 73 a 101 mm.

Como en la mayoría de los sapos, poseen una piel áspera y seca. La superficie dorsal y las extremidades presentan numerosos verrugas y escasa en los laterales. En su adultez, los colores varían según el género. Los machos poseen tonalidades que van del amarillo marrón pálido al verde amarillo uniforme. En ellos, el color de la garganta ofrece una impresión de estar sucia, producto de la mezcla del amarillo, el verde y el negro.

En las hembras, el color identificativo es el marrón oscuro, cambiando del verde oliva al marrón oxidado, con una amplia y extensa franja en la zona media dorsal de un tono amarillo y otra oscura igual de ancha en el costado lateral. Los Bufo luetkenii jóvenes tienen un patrón lineal con manchas negras que les cubre todo el dorso y en ocasiones, marcas en el hombro con formas de galeón. Los juveniles, al igual que las hembras, tienen líneas transversales oscuras en la parte superior externa de las extremidades posteriores, condición que nunca se encuentra en los machos adultos.

En ellos, el color de la garganta ofrece una impresión de estar sucia, producto de la mezcla del amarillo, el verde y el negro. En las hembras, el color identificativo es el marrón oscuro, cambiando del verde oliva al marrón oxidado, con una amplia y extensa franja en la zona media dorsal de un tono amarillo y otra oscura igual de ancha en el costado lateral. Los Bufo luetkenii jóvenes tienen un patrón lineal con manchas negras que les cubre todo el dorso y en ocasiones, marcas en el hombro con formas de galeón. Los juveniles, al igual que las hembras, tienen líneas transversales oscuras en la parte superior externa de las extremidades posteriores, condición que nunca se encuentra en los machos adultos.

Desde una vista superior, la cabeza del sapo amarillo tiene una forma redondeada, pero realmente es semi ovalada. En esta parte, la piel está osificada al cráneo y desarrolla crestas craneales con puntas negras. Poseen glándulas paratoides ovaladas y de muy pequeño tamaño, ubicada en la parte trasera de la cabeza. Carecen de dientes mientras que el tamaño del tímpano es la mitad del diámetro del ojo. Este último tiene un iris dorado bordeado de una fina línea negra con una pupila vertical. En su estado adulto, los machos tienen un saco vocal subyugular interno con diversos cortes vocales pareados que les imprime un sello distintivo en los cantos que emite.

De forma general, los sapos tienen las patas cortas, y los representantes de esta especie no son una excepción, desarrollando más habilidades como caminadores que como saltadores. Presentan los dedos de todas las extremidades ligeramente palmeados. En las patas traseras, el primer dedo es más largo que el segundo y poseen un tubérculo metatarsiano interno elevado y prolongado, mientras que el externo es de mayor longitud. Los machos tienen una almohadilla nupcial superficial sobre los dedos I y II que en el periodo reproductivo se ensanchan hasta el borde externo del tubérculo tenar.

Nutrición

Son carnívoros e insectívoros y sobre todo muy voraces. Su dieta básica la constituyen una gran variedad de invertebrados artrópodos, entre los que se destacan los grillos, las polillas, los limacos, arañas, moscas o cualquier variedad de insectos y en general cualquier alimento que les quepa en la boca. Su estrategia de caza consiste en el sigilo y la sorpresa, esperando al asecho que se acerque su presa. Son depredados por una gran variedad de mamífero carnívoros como los tejones, las ginetas y los turones. También son devorados por culebras, víboras y aves rapaces. Existe un tipo de mosca, la Bufolucilia bufonivora que pone sus huevos en el dorso de estos sapos, los que son devorados vivos por las larvas cuando nacen y se introducen en el cuerpo.

Reproducción

El sapo amarillo tiene hábitos nocturnos y crepusculares. Alcanzan su madurez sexual al tercer año de vida. Entre los meses de junio a agosto, cuando se vuelven más intensan las lluvias, los adultos recorren largas distancias para reunirse en piscinas, charcas, zanjas o arroyos temporales o permanentes. Al llegar, los machos cantan a las hembras desde las orillas. El canto dura alrededor de 4 segundos caracterizado por una especie de trino con una frecuencia dominante y que se repite a intervalos al pasar los 4 segundos.

El amplexo es totalmente acuático y axilar. La hembra deposita dos cordones de huevo de entre 1500 a 5 600 huevos que el macho va fecundando a medida son depositados en el agua. Luego son enrollados en plantas sumergidas o en el lecho de los depósitos de agua y están protegidos de una materia gelatinosa. Las larvas eclosionan a los tres días y tienen una talla de 5 mm. Los renacuajos suelen medir de 20 a 29 mm, tienen un cuerpo ovalado con una cola redondeada en su punta. Presentan las fosas nasales en el dorso, mientras que los ojos en una posición dorso lateral. El tubo de ventilación se ubica en la mitad del cuerpo con el espiráculo sinistral y lateral. La boca tiene una posición aeroventral con una fila de papilas labiales en cada lateral de la boca. El color característico es el negro en el dorso y gris en el vientre, la aleta superior moteada y la inferior manchada con puntos negros distribuidos sin uniformidad.

Hábitat y distribución

Se distribuyen exclusivamente por la vertiente del Pacífico desde México hasta Costa Rica, pasando por Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Siendo oriundos de América Central y el sur de México. Su rango de altitud máxima son los 1300 metros sobre el nivel del mar en los valles interiores de Guatemala y Honduras. En las tierras bajas de Chiapas, la altitud donde se les localiza es de hasta 300 metros, mientras que en los alrededores del rio San Juan en México solo llega a los 436 metros.

Sus hábitats principales son los bosques secos, los bosques húmedos de tierras bajas y áreas abiertas como los pastizales

Conservación

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza no la ha incluida en ningún listado de especies amenazadas o en peligro de extinción, pero como en la mayoría de los anfibios su supervivencia se ve comprometido producto a la destrucción de sus hábitats naturales.

Sapo partero

El Alytes obstetricans es un anfibio anuro perteneciente a la familia Alytidae, comúnmente conocido como sapo partero común.

Características

Es de talla pequeña, con una longitud que no sobrepasa los 5 cm. Las hembras son más grandes que los machos. Ambos sexos tienen aspecto rollizo y rechoncho. La cabeza es grande en proporción al tamaño total de su cuerpo, con la frente plana y ancha que termina en un hocico semiredondo.

Tienen poco desarrollada la glándula parótida, ubicada entre el tímpano y el ojo.  El tímpano es claramente identificable, de color oscuro, forma redondeada y menor tamaño que los ojos. Estos últimos son grandes, sobresalientes y saltones, tienen la pupila vertical y el iris dorado con manchas negras que son pequeñas en la parte superior y más grande en la mitad inferior.

Su canto es agudo, chillón y penetrante, siendo más corto en las hembras que en los machos. Suelen hacerlo ocultos bajo rocas o en troncos en forma de sonidos regulares y constantes, ante la inminencia de un ataque lo hacen como un maullido aún más agudo.

La piel es rugosa y áspera, con pequeñas verrugas y pliegues que recorren los laterales dorsales en forma de dos hileras. Su color identificativo por la zona dorsal va del gris al pardo con sombras negras, verdes o rojizas poco delimitadas imitando simples salpicaduras. La parte ventral carece de manchas y es clara. En esta especie se pueden dar casos de albinismo.

Las patas del sapo partero son cortas, fuertes y musculosas. Las delanteras tienen 4 dedos cortos y planos, con tres tubérculos metacarpianos en las palmas. Las posteriores tienen 5 dedos unidos por una pequeña membrana interdigital y un solo tubérculo metatarsiano poco desarrollado. Su actividad es nocturna o crepuscular. Socialmente, estos anuros no son territoriales y por tanto se les pude observar juntos en lugares comunes bajo rocas o entre las grietas, sin embargo, los machos crean rivalidades acústicas entre sí, principalmente en los periodos de celo. La esperanza de vida del sapo partero no supera los 5 años de vida.

Nutrición

Como la mayoría de los sapos, son eminentemente carnívoros e insectívoros.  Como estrategia de caza emplean el acecho. Su dieta básica consta de polillas, moscas, escarabajos, babosas, lombrices, arañas. Las larvas se nutren de vegetales y desechos de otros animales muertos. Los adultos son depredados por culebras de agua, víboras, lechuzas, aves y algunos mamíferos como ratas de agua. Las larvas forman parte de la cadena alimenticia de odonatos, tritones, larvas de salamandra y por aves.

Reproducción

El Alytes obstetricans alcanza su madurez sexual al año de vida. La época reproductiva comienza en la primavera. En este periodo, los machos cantan a las hembras fértiles y cuando las distancias que los separan son cortas, ellas también les responden con la intención de poder localizarse. Las hembras solo se sienten atraídas por los cantos más graves y sonoros y en su intento por aparearse, pueden atacarse entre sí o interponerse entre parejas que han comenzado su apareamiento para acceder a un macho cuyo canto las haya atraído.   

El amplexo es inguinal y terrestre. El macho estimula la cloaca de la hembra con sus patas traseras durante unos 25 minutos con intervalos de 2 a 3 minutos. Las hembras llegan a tener hasta tres puestas en cada temporada reproductiva.

Luego del estímulo, libera un conjunto de huevos en forma de cordón o ristra que puede llegar a contener hasta 60 huevos. La fecundación tarda cerca de 10 minutos y al concluir, el macho se enreda la puesta entre sus patas traseras y las tiene con él por aproximadamente 30 días. Los huevos tienen una talla de 2,2 a 5 mm. Transcurrido este periodo, los machos se acercan al agua y colocan la puesta en ella con mucha delicadeza. Este contacto provoca la eclosión de las larvas que enseguida comienzan a nadar libremente.

Los renacuajos del sapo partero son grandes, pueden llegar a medir hasta 9 cm pero lo usual es que midan de 6 a 7 cm. Es característico en ellos los colores pardos en el dorso y la cola, algunos son manchados con tonos oscuros y otros con manchas más claras, mientras que la zona ventral es clara con una línea plateada que surge en el espiráculo y culmina en el ano. El espiráculo está ubicado justo en el centro del vientre en la parte delantera del cuerpo.

La cresta es de baja estatura por toda la extensión de su cuerpo, mientras que la cola es redondeada. Tienen los ojos chiquitos, dorados y ubicados en la parte superior de la cabeza. Si viven en aguas tranquilas su forma es redondeada y si viven en aguas más rápidas o de movimientos constantes son escuálidos y esbeltos.

Hábitat y distribución

El Alytes obstetricans es oriunda de los Países Bajos, Luxemburgo, Suiza, España y presenta una amplia distribución en el Reino Unido, Bélgica, Francia y Alemania. Puede vivir en variadas altitudes que van desde el nivel del mar haga sobrepasar los 2400 metros sobre este. Sus nichos ecológicos y hábitats característicos son muy variados destacándose los bosques subtropicales, tropicales secos o templados.

Como su periodo de reproducción es tan extenso, precisa de pozos de agua permanentes. Se les encuentra fácilmente en zonas montañosas, zonas agrícolas, campos arables y pastizales, igualmente en ríos, pantanos, riberas y lagos de agua dulce, llegando a visualizarse en áreas urbanas y muy humanizadas.

Conservación

Esta es una de las pocas especies cuya diversidad genética disminuye su extinción. Por su extensa distribución, la variedad de sus hábitats y el tamaño de su población, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la ha incluido desde el 2006 en la categoría global y mundial de Preocupación Menor. Sin embargo, como le sucede a la mayoría de los anfibios, está amenazada por la pérdida de sus hábitats naturales, así tenemos que en España está categorizada como Casi Amenazada y en la provincia de Murcia como Vulnerable.

Sapo leopardo

El Amietophrynus pantherinus es un anfibio anuro perteneciente a la familia Bufonidae, conocido comúnmente como sapo leopardo, sapo leopardo de occidente u occidental.

Características

El sapo leopardo de occidente es una especie de grandes tallas y vistosos colores. Tienen una longitud promedio de 12 a 13 cm, algunos ejemplares llegan a alcanzar 14 cm, siendo las hembras de mayor tamaño que los machos. La cabeza es ancha y semi aplanada, con glándulas parótidas amplias y bien identificables, de color rojo y a cada lado de la cabeza, exactamente detrás de los ojos.

No tiene dientes pero si un saco bucal prominente que le permite emitir un peculiar sonido semejante a un ronquido. Presentan cuatro dedos en cada una de sus patas, las que son cortas y robustas para soportar su peso, siendo las posteriores palmeadas y sin membranas interdigitales. Como la mayoría de los sapos, tiene la piel áspera. Su color característico es el amarillo brillante con manchas de un tono rojo marrón que semejan al leopardo y de ahí se deriva su nombre común. 

Bordeando la columna vertebral, tienen una pálida línea amarilla, la parte superior de la cabeza es roja y la zona ventral de color crema. En esta especie las manchas de su piel son propias de cada individuo.

Nutrición

Su dieta básica la constituyen insectos entre los que se destacan los coleópteros, las abejas y las hormigas, además de pequeños invertebrados predominando los gusanos, los artrópodos y los moluscos. Los renacuajos durante su metamorfosis se alimentan de algas y detritus. Como mecanismo de defensa ante depredadores como serpientes acuáticas, aves y peces de gran tamaño, emplean una secreción tóxica que poseen en sus glándulas parótidas.

Reproducción

El sapo leopardo presenta dimorfismo sexual, las hembras alcanzan su madurez sexual entre los dos y los seis años, mientras que los machos entre uno a tres años. La etapa reproductiva se inicia en la primavera y está fuertemente influenciado por los periodos lluviosos. Buscan lagunas temporales, estanques de jardín o naturales, pantanos, aguas poco profundas y tranquilas que tengan abundante vegetación flotante o cuerpos de agua que retengan el agua hasta el final del verano.

Los machos llegan a los pozos de agua y desde las zonas con vegetación, cantan para atraer a las hembras. El amplexus es acuático y axilar, durante el mismo, las hembras son agarradas con fuerza por los machos, que van fertilizando los huevos que ya fueron expulsados por la hembra. Cada puesta puede tener hasta 25 000 huevos en forma cadenas gelatinosas, los machos fertilizan los huevos en forma de ráfagas cortas discontinuas en una misma noche.

Los huevos eclosionan de 10 a 15 días después de fecundados. Los renacuajos son pequeños, tienen un color marrón oscuro y suelen habitar los fondos fangosos. La metamorfosis tarda hasta doce semanas, al final de este periodo pueden tener una talla de hasta 1cm de longitud.

Hábitat y distribución

Su área de distribución se restringe casi exclusivamente a las costas de la provincia del Cabo Occidental de Sudáfrica, en la península de Cabo, al este de Gansbaii y nunca se les encuentra más de 10 km alejadas de las tierras costeras. Sus hábitats principales son los humedales, los ríos de caudales lentos y lagunas costeras, también se le ve cómodamente en embalses de agua, páramos, brezales y pueden adaptarse a tierras de cultivo, parque y huertos urbanos.

Conservación

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la ha clasificado como especie en peligro de extinción. Independiente de su habilidad para adaptarse a los cambios de su hábitat original, la elevada, constante y desproporcionada urbanización, unido a la expansión agrícola están amenazando su existencia.

Otras causas relevantes de mortandad son las muertes en la carretera, cuando viajan a los sitios de reproducción; la contaminación de los pozos de agua, la depredación por parte de especies invasoras como los patos que se alimentan de los huevos y los renacuajos; la reducción de su hábitat producto de la creación de lagos artificiales que constituyen trampas para ellos, la pavimentación y sustitución del césped que disminuyen sus fuentes de alimento son realidades a tener en cuenta para evitar el declive total de esta especie.

Para evitar su pérdida total se han creado áreas protegidas y reservas naturales como el Parque Nacional Agulhas y la Reserva Natural de Cabo Buena Esperanza. Se han creado políticas legales de protección  en Sudáfrica. La formación del Comité para la Conservación del Sapo Leopardo occidental ha creado y desarrollado un plan de gestión de la Biodiversidad de la especie, y se enseña a los residentes locales, prácticas ecoamigables de jardinería y conservación urbana para proteger a este anfibio. Además se han colocado señales de tráfico para advertir sobre su presencia son algunas de las medidas que se han fomentado para garantizar su salvaguarda o al menos disminuirla eliminación del sapo leopardo.

Sapo de espuelas

El Pelobates cultripes  es un anfibio anuro perteneciente a la familia Pelobatidae, comúnmente conocido como sapo de espuelas.

Características

Es una especie grande, de complexión robusta pero rechoncha. Su talla es mediana, con una longitud promedio de 10 cm, las hembras son mayores que los machos midiendo 11 y 10 cm respectivamente. Presentan una cabeza pequeña, ancha y corta, muy pegada al cuerpo, con el cráneo muy duro que les proporciona la capacidad para la excavación y el movimiento en espacios pequeños sin sufrir traumas.

El hocico también es redondo mientras que las glándulas paratiroides y los tímpanos no están visibles. Los ojos son notablemente grandes con pupilas muy negras de forma vertical. La coloración del iris puede ir desde el dorado hasta el verde pasando por el plateado, con manchas negras de forma irregular y reflejos metálicos.

Poseen largas patas, condicionadas al salto. Las delanteras tienen cuatro dedos cada una, pero sin las membranas interdigitales que se encuentran presente en los cinco dedos de las patas traseras. En las plantas de estas últimas sobresale un tubérculo metatarsiano oscuro, muy duro y desarrollado semejante a una espuela que le confiere la habilidad de poder escavar, del cual se deriva su nombre común. Solo lo machos tienen glándulas engrosadas en las patas traseras que se hinchan más cuando comienza el periodo de celo.

Tienen una piel perfectamente brillante y lisa. La de la cabeza es rugosa y pegada al cráneo, con pequeñas verrugas redondas en los costados. Sus colores son muy variables, en el dorso puede ser blanco, amarillo o gris con manchas oscuras pardas o verdes muy bien definidas pero irregulares. El vientre y la garganta son de tonalidades más claras con puntos pardos.  

Son terrestres y nocturnos, solo acuden al agua durante los periodos de reproducción y solo se ven activos a partir de las últimas horas del día. Cuando las condiciones ambientales la temperatura, la humedad o el agua le son adversas se entierran en retroceso y verticalmente con las espuelas de sus patas posteriores.

Nutrición

El sapo de espuelas es eminentemente carnívoro e insectívoro. Su dieta básica es muy amplia, en los adultos consiste de gusanos, moluscos, caracoles, moscas, grillos, saltamontes, pilillas, hormigas y escarabajos. Como estrategia de caza emplean el acecho en superficies abiertas. Las larvas son muy voraces dado su gran tamaño, se alimentan de algas, restos animales y vegetales, microorganismos, crustáceos, moluscos pequeños, larvas de otros anfibios, incluso llegan a practicar el canibalismo cuando su densidad es muy alta

Son depredados por una gran variedad de aves entre las que se destacan las lechuzas, los estorninos, aves rapaces diurnas, cigüeñas, mochuelos y otros animales como culebras de agua y roedores. Como mecanismo de defensa hinchan su cuerpo y fingen elevarse para dar muestras de mayor tamaño, y emiten un aullido muy sonoro, semejante al de un gato, para espantar a sus captores cuando son atrapadas.

Reproducción

Estos anuros alcanzan su madurez sexual a los tres años de vida. Para la reproducción se dirigen a pozos de agua como canteras, humedales o charcas siempre que tengan poca vegetación. Al llegar, los machos se sumergen y esperan a las hembras y se mantiene en ese estado hasta que culmina el apareamiento. Ambos géneros se atraen mediante un canto bajo el agua, que, aunque sea poco audible, es fácilmente reconocible.

El amplexo es acuático e inguinal. Las puestas tienen forma de banda gruesa e irregular que son abandonadas en aguas poco profundas, la cantidad oscila de 1300 a 4000 huevos. Eclosionan a los 12 días y su metamorfosis tiene una duración de hasta cuatro meses, el tamaño promedio de las larvas es de 80 mm.  Su coloración es parda clara con puntos blancos y negros disperso en todo el cuerpo. Presentan la cresta dorsal adelantada, la ventral convexa y un pico córneo negro. Cuando abandonan el agua, aún tienen la cola y su tamaño va de 18 a 34 mm.

Hábitat y distribución

Son exclusivos de la Península Ibérica y las costas mediterráneas y sudoccidentales de Francia. Pueden vivir en altitudes que llegan hasta los 1700 metros sobre el nivel del mar, pero son más frecuentes en los 1000 metros.

Sus hábitats idóneos son los suelos arenosos con arroyos o marismas cercanas en los cuales puedan enterrarse fácilmente. Se les puede ver en zonas boscosas o abiertas como dunas, vegas fluviales, pinares y más específicamente en los arenales de Gualdaquivir, zonas semiáridas del Ebro en Extremadura.

Conservación

La Unión Internacional para la Conservación de las Especies la ha clasificado como Casi Amenazada debido a la regresión que viene presentando su población. Entre las causas principales y que además son comunes a otras especies son la destrucción o contaminación de sus hábitats reproductivos ya sea para la generación de suelos agrícolas o por el empleo de productos químicos o fitosanitarios.

La influencia negativa que ejercen especies foráneas, como el cangrejo de río americano, y la extensa duración de su periodo larvario causan una alta mortalidad en el sapo de espuelas; igualmente negativo es su vulnerabilidad a los cambios del entorno y a las sequías, estas especies tiene pocos lugares de reproducción y sus poblaciones suelen estar aisladas de esto, por tanto, viajar a ellos eleva su mortalidad principalmente por atropellos en las carreteras.

Sapillo pintojo ibérico

El sapillo pintojo o sapillo pintojo ibérico, cuyo nombre científico es Discoglossus galganoi, es un anfibio anuro perteneciente a la familia  Alytidae. Actualmente se evalúa la formación de la familia Discoglossidae, de conjunto con sus primos más cercanos, el sapillo pintojo de Israel y el sapillo pintojo meridional.

Características

Es una especie que semeja más una rana que un sapo. Es de pequeño tamaño, su longitud aproximada es de 6 a 8 cm, siendo los machos de mayor talla que las hembras. Tienen una cabeza aplanada, de forma ovalada, con una proporción equilibrada entre el ancho y el largo y un hocico puntiagudo. Poseen un tímpano notable y gran audición. Las patas delanteras son más largas que las traseras, y solo en estas últimas presentan pequeñas y reducidas membranas interdigitales.

El dimorfismo sexual entre ambos géneros sobresale en la época de celo cuando los machos desarrollan un tubérculo metacarpiano interno entre los dos primeros dedos de sus patas posteriores. Tienen callosidades oscuras en el vientre y la garganta. No poseen saco bucal, por lo que su canto es de muy baja intensidad y solo lo hacen en temperaturas que no superen los 12ºC.

La piel es lisa y extremadamente brillosa. Los colores predominantes son los pardos, con tonalidades que varían desde el verdoso al negro. Las caracteriza la presencia de granulaciones irregulares oscuras con bordes claros, con tres líneas gruesas paralelas entre sí que dibujan todo el dorso de la rana.

Es de costumbres crepusculares y nocturnas, solo en los periodos de reproducción su actividad es diurna. Su comportamiento está condicionado por factores externos como el clima: cuando la humedad y la temperatura le son adversas se mantiene refugiado en humedales donde pueda asegurar su confort; en zonas de elevada altitud se mantiene activo pocos meses al año hasta que llegue la primavera.

Alimentación

Son eminentemente carnívoros e insectívoros y muy voraces. Los adultos consumen cualquier insecto que les quepa en la boca. Su dieta básica consiste en moluscos, arácnidos, escarabajos, moscas, mosquitos, grillos, saltamontes, mariposas y lombrices, en ocasiones, los adultos ejercen el canibalismo sobre los más jóvenes. Las larvas de esta especie se nutren de algas o fitoplancton, incluyendo materia en descomposición en el caso de encontrarla.

Son depredadas por varias especies de aves como grullas y águilas ratoneras, por reptiles como las culebras de agua y por mamíferos como las jinetas, los visones y las nutrias. A su vez, las larvas son devoradas por reptiles como la serpiente viperina.

on depredadas por varias especies de aves como grullas y águilas ratoneras, por reptiles como las culebras de agua y por mamíferos como las jinetas, los visones y las nutrias. A su vez, las larvas son devoradas por reptiles como la serpiente viperina.

Reproducción

La época reproductiva de esta especie es extensa, pero varía según la localidad donde habiten, llegando a ocurrir durante todo el año por determinados periodos de tiempo. Para reproducirse, acuden a pozos de agua de poca profundidad y tamaño que no superen los 22 m2. El amplexo es inguinal, completamente acuático y de muy corta duración, la mayoría no sobrepasan los 2 minutos; durante el mismo, el macho rodea y agarra a la hembra por la zona inguinal con sus patas anteriores y va fecundando los huevos.

Las hembras son muy fértiles y pueden opositar varias veces durante la época nupcial. La cantidad de huevos que deposita cada una depende de su tamaño, oscilando de 300 a 700 en cada puesta, sin embargo, un alto porcentaje no son fecundados ya que el esperma de los machos tiene muy poca movilidad y no llegan a todos los huevos, los que hayan sido fecundados son colocados individualmente en el fondo de las charcas, compartiendo nicho ecológico con otras especies como la Bufo bufo y la Bufo calamita.

La eclosión ocurre de 2 a 9 días después y la metamorfosis tarda entre tres semanas a dos meses. Las larvas tienen una talla muy pequeña, apenas de 0.35 cm y al final de su desarrollo no superan los 3.5 cm. Son de color muy oscuro llegando al negro, conservando las manchas negras a medida que crecen y se aclaran, están dotadas de un espiráculo ubicado en el centro de la zona ventral entre la cabeza y la cola; cuando abandonan el agua, aún no han pedido la cola.

Hábitat y distribución

Presenta un fuerte endemismo ibérico occidental. Se localizan en todo el oeste y occidente de España y por completo en Portugal. Son muy abundantes por debajo de los 500 metros de altitud y aunque su rango optimo oscile de los 300 a 900 metros sobre el nivel del mar, pueden se avistadas desde los 0 hasta los 2000 metros de altitud.  Son especies que abarcan gran diversidad de hábitats, desde terrenos metamórficos o de bajo PH como los suelos silíceos a aguas salobres o con cierto nivel de contaminación. 

Se adapta a entornos humanizados y puede convivir cerca de asentamientos poblacionales. Sus ambientes idóneos son las zonas abiertas con abundante vegetación que les faciliten esconderse, prados y pastizales húmedos o anegados por lluvias. Los ríos, arroyos o puntos de agua deben ser de escasa profundidad y corrientes tranquilas.

Conservación

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la ha clasificado como preocupación menos tanto de forma global como para España, sin embargo, de forma localizada por territorios si presentan regresiones e incluso clasificadas en peligro de extinción, como en el caso del este de la península ibérica que se clasifican como Casi amenazada; las poblaciones de las islas Atlánticas gallegas, las de Cíes y las de Sálvora se categorizan en Peligro Crítico de Extinción, Peligro de Extinción y Vulnerable respectivamente.

La destrucción, grave contaminación del medio ambiente y alteración de los sistemas acuáticos, el desarrollo y descontrolada expansión de los cultivos agrícolas y la depredación agresiva por parte del cangrejo de rio son las causas fundamentales de la regresión de esta especie y la disminución de sus poblaciones.

Sapo de Surinam

El pipa de Surinam (Pipa pipa) tiene una forma característica, ya que su cuerpo está muy deprimido dorsoventralmente, y más aún la cabeza, lo cual unido a la coloración del cuerpo, entre marrón y verde oliva, con muchas protuberancias, hace que se parezca mucho a una hoja de árbol seca. El sapo de Surinam es un anfibio nadador por excelencia, con extremidades especializadas, ya que presentan grandes pliegues de piel entre los dedos que le permiten un mejor movimiento en el agua. Este animal que puede medir 20 cm de longitud, durante sus inmersiones, aguanta hasta casi una hora bajo el agua, posiblemente porque pueden tomar el oxígeno a través de su piel.

Sapo de suriname

Alimentación

El sapo de Surinam es considerado un depredador voraz, alimentándose de casi todo lo que encuentra, incluso carroña. Se alimenta de peces pequeños y acuáticos invertebrados, encontrándolos con la punta de sus dedos, los cuales tienen sensibles órganos en forma de estrella en sus puntas. Una vez que detecta a la presa, el sapo de repente abre su amplia boca, chupando agua y sus víctimas.

Hábitat

Los sapos de Surinam viven en las Guayanas y en la Amazona peruana y brasileña. Esta es una especie completamente acuática, que vive en el fondo de charcos fangosos, ríos de lento movimiento, y pantanos, escondidos entre las hojas muertas.

Reproducción

En ésta y en algunas otras especies del género, a pesar de tener costumbres acuáticas, ha desaparecido la fase larvaria externa, ya que del interior de los huevos salen ranitas semejantes a los adultos. En realidad, la fase de renacuajo la pasan en el interior del huevo, pudiendo observarse que poseen branquias externas y una región caudal larga y comprimida durante un período que a veces dura cuatro meses.

Como en las demás especies del género, en el pipa de Surinam es notable la actividad de cortejo del macho, encaminada a situar los huevos en el dorso de la hembra. Tras abrazar a la hembra por las ingles, el macho nada en esta posición durante un rato hasta que ambos se posan en el fondo. A continuación, ambos sexos suben hacia la superficie, giran longitudinalmente sobre sí mismos sin dejar de abrazarse y la hembra pone sus primeros huevos que quedan adheridos al vientre del macho. Acto seguido, ambos animales giran otra vez sobre sí mismos y, sin dejar de abrazar a la hembra, el macho se desliza hacia adelante y fertiliza los huevos

. En el último momento de esta secuencia, macho y hembra se dejan caer al fondo; entonces el macho aprieta los huevos contra el dorso de la hembra, donde se adhieren y se implantan. Esta secuencia se repite sucesivamente hasta que se completa la puesta y todos los huevos han sido adheridos al dorso de la hembra. La implantación de los huevos supone una intensa reorganización de la dermis y la epidermis de dicho dorso; al poco tiempo, los huevos quedan alojados en una especie de cápsula dérmica que se cierra con una pequeña tapa.

Sapo Común

El sapo común (Bufo bufo) es un anuro de tamaño bastante grande (hasta 15 cm las hembras y 10 cm los machos), piel muy verrugosa y grandes glándulas parótidas. Este es el típico sapo que la mayoría de las personas conoce, se caracteriza por su cuerpo compacto y patas cortas, además de sus glándulas venenosas que secretan sustancias desagradables para protegerse de los depredadores. 

Sapo común

Hábitat

En gran parte del Paleártico la especie más difundida es el sapo común, el cual es muy adaptable y vive en casi todos los climas, biotopos y hábitats, aunque suele ser más común en los bosques densos. Como escondrijos diurnos utiliza hoyos excavados por él mismo, hendiduras de muros, huecos entre raí­ces de árboles, grandes piedras horizontales, troncos caídos o regueras cubiertas de huertas y jardines.

Alimentación

Durante el buen tiempo, en cuanto anochece, el sapo común sale en busca de su alimento: lombrices, miriápodos e insectos. Para atrapar a sus presas suele permanecer inmóvil, en apariencia indiferente a lo que ocurre a su alrededor. Pero en cuanto un insecto pasa cerca de él, el sapo percibe inmediatamente su presencia. No es necesario que lo vea, basta con que oiga sus movimientos. Al instante, el animal se vuelve para situarse frente a su futura presa. Si ésta no se halla a su alcance, la deja moverse hasta que se detiene o queda fuera de su vista.

Entonces, el sapo avanza con pasos largos y pasa al ataque, rápido y brusco, capturando a la víctima con su lengua protráctil, que con un veloz movimiento envuelve al insecto, haciéndolo desaparecer en la boca. Con frecuencia, sin embargo, la captura es más sencilla. Esto sucede cuando la presa se detiene o pasa junto al anfibio, que por su inmovilidad y su coloración críptica no inspira desconfianza, porque parece una piedra o cualquier otro objeto inerte. En este caso se limita a lanzar la lengua sobre la presa, sin volver siquiera la cabeza.

Reproducción

Después de invernar en las capas inferiores del suelo, los sapos vuelven a la vida activa y, tras una migración en masa, se reúnen en charcas, estanques y otras aguas de puesta tradicionales para reproducirse. Los machos, que llegan primero, se entregan a enconadas luchas para la conquista de las hembras, se aparean con ellas sujetándolas por las axilas durante seis o siete días, al final de los cuales se efectúa la puesta. Esta consiste en varios miles de diminutos huevos de color negro y formando de dos a cuatro hileras, aparecen incluidos en un cordón gelatinoso que alcanza gran longitud y se enreda en las plantas.

A las dos o tres semanas nacen las larvas, que permanecen dentro de la sustancia gelatinosa de los cordones, ya deshechos. Pasados unos días quedan libres y se adhieren por medio de un disco chupador especial a la cara inferior de las hojas y tallos de las plantas acuáticas. Los renacuajos, que no exceden los 4 cm de longitud, suelen tardar unos tres meses en convertirse en adultos.

Los sapos recién formados abandonan el agua y comienzan a buscar su alimento, principalmente diminutos insectos. A esta edad sucumben por millares, porque son fácil presa de otros animales y porque no siempre encuentran suficiente alimento ni las condiciones de humedad necesarias.

Conservación

Algunas veces ni siquiera consiguen reproducirse porque los progenitores, separados de las áreas de puesta tradicional, que utilizan año tras año, por una autopista o una carretera muy transitada, mueren bajo las ruedas al intentar acudir a la cita de la reproducción. Para reducir esta enorme mortalidad de animales migratorios, en muchas zonas de Europa se construyen pasajes subterráneos «túneles de sapos» bajo las vías asfaltadas, se crean aguas sustitutivas para que los adultos efectúen su puesta sin tener que cruzar dichas vías, o incluso se suspende el tráfico durante breves períodos mientras dura la parte más importante de la migración.

Sapo Verde

El sapo verde (Bufotes viridis) es una especie de anfibio distinguida por su  piel verrugosa y llamativas manchas verdes sobre el dorso de su cuerpo, el cual es de color crema, grisácea o verde oliva. Tiene colores más brillantes que la mayoría de los sapos, pero es más pálido cuando sale de su escondrijo. Puede llegar a medir hasta 12 cm, por lo que los adultos son de menor tamaño que el sapo común, menos rechoncho y difiere de él por tener debajo de las articulaciones de los dedos de las patas unas callosidades sencillas, mientras que las del sapo común son dobles.

La hembra es mayor que el macho, con manchas más claras y también se diferencian en que el macho tiene un saco externo. Los sapos verdes son principalmente nocturnos, encontrándose a menudo cerca de los hogares humanos cazando insectos. Por otro lado, aunque es primordialmente terrestre, tiene los dedos parcialmente palmeados, que le permiten nadar con mucha facilidad no solo en agua dulce, sino también pueden sobrevivir incluso en aguas salobres.

Sapo verde

Hábitat

El sapo se mueve corriendo, y cava madrigueras en la arena o tierra suelta para esconderse durante el día; a veces se pueden encontrar varios sapos juntos en una sola madriguera. En el centro y este de Europa, en Italia, en las Baleares y en otras islas mediterráneas, además del norte de África se pueden encontrar los sapos verdes, una especie poco exigente frente a la sequía, el calor, el frío y la elevada salinidad de las aguas de puesta. El sapo verde está, por tanto, especialmente bien adaptado para vivir en zonas esteparias, aunque en algunas regiones también se adentra en bosques claros (centro de Europa), arrozales (llanura del Po), terrenos rocosos (sur de Suecia) o en pequeñas poblaciones.

Conservación

Aunque esta especie tiene una amplia distribución, en algunos sitios está siendo afectada y sus poblaciones se ven cada vez más disminuidas. Esto se debe fundamentalmente a la urbanización de amplias zonas, con destrucción de puntos de reproducción; incremento, modernización y ampliación de la red viaria, que además de causar numerosas bajas por atropellos y fragmentan los hábitats; además del uso de pesticidas y abonos químicos.

Reproducción

Los sapos verdes se reproducen de abril a junio, cortejando los machos a las hembras con sus gorgojeos musicales. En la cópula, el macho abraza a la hembra bajo las axilas mientras ella pone dos largos cordones de huevos gelatinosos, cada uno con 10 a 20 mil huevos. Estos huevos se ponen en primavera y verano en el agua donde se desarrollaran las larvas.

Otra observación es que las hembras más grandes, ponen huevos en mayor número y tamaño, lo cual a su vez, depende de las condiciones del entorno donde viven. Las pequeñas larvas de sapo verde a menudo, conviven con larvas de mosquito en las charcas donde se desarrollan, las cuales afectan significativamente a los juveniles de sapos, debidos a que constituyen competidores naturales por los alimentos de la charca y además pueden alimentarse de estas cuando son recién nacidas.

Sapo Gigante o Sapo Marino

El sapo marino o sapo gigante (Rhinella marina) es uno de los más grandes del mundo, alcanzando una longitud de hasta 24 cm, aunque en algunos casos puede ser mucho más grande, como es el caso del sapo Prinsen, el cual está listado por el Libro Guinness de los Récords como el espécimen registrado más grande, pesando 2,65 kg y alcanzando 38 cm desde el hocico hasta la cloaca. Estos animales son de piel seca y verrugosa, con una coloración pardo amarillento.

Es extremadamente robusto, con una cabeza masiva con crestas óseas por encima del ojo, además se caracteriza por la presencia de sus glándulas venenosas, enormes, alargadas y situadas detrás de los ojos. Las secreciones de estas glándulas son altamente tóxicas, pueden inflamar la piel, provocar graves escozores en los ojos y matar o enfermar gravemente a cualquier animal que muerda al anuro.

Sapo marino

Estos animales son de piel seca y verrugosa, con una coloración pardo amarillento. Es extremadamente robusto, con una cabeza masiva con crestas óseas por encima del ojo, además se caracteriza por la presencia de sus glándulas venenosas, enormes, alargadas y situadas detrás de los ojos. Las secreciones de estas glándulas son altamente tóxicas, pueden inflamar la piel, provocar graves escozores en los ojos y matar o enfermar gravemente a cualquier animal que muerda al anuro.

También llamado sapo de caña, es una especie antigua; un fósil de sapo Bufonidae, encontrado en depósitos del Mioceno (hace 13 millones de años) en Colombia y es prácticamente indistinguible de la especie moderna. Sin embargo, este es un sapo extremadamente adaptable que puede reproducirse en casi cualquier cuerpo de agua, incluyendo piscinas salobres, de ahí sus nombres comunes y científicos.

También puede prosperar en hábitats alterados, porque puede cazar más fácilmente cuando la vegetación ha sido despejada y hay más estanques y zanjas en las que reproducirse. Además, es increíblemente prolífico, probablemente poniendo más huevos que cualquier otro anfibio.

Longevidad

Puede vivir entre 10 a 15 años en su hábitat natural, mientras que en cautiverio pueden llegar hasta los 20 años.

Hábitat

Su área de distribución natural abarca desde el sur de los Estados Unidos, por toda América Central hasta Argentina, donde ocupa muy diversos hábitats, incluidos algunos muy áridos. Este ha sido ampliamente introducido en la Antillas y lugares como Australia.

Reproducción

Los sapos marinos se reproducen en cualquier época del año, siempre que haya suficiente lluvia y calor. Una hembra, después de aparearse, puede poner hasta 35 mil huevos en un año. Ponen sus cordones de huevos en el agua estancadas, donde se convierten en renacuajos dentro de tres días aproximadamente.

Amenazas

El sapo marino, llamado así también porque puede tolerar el agua salobre, es además conocido como el sapo de la caña, especialmente en Australia, donde fue introducido para controlar las plagas de escarabajos de la caña de azúcar. Sin embargo, no fue eficaz y se convirtió en una plaga grave, al aprovecharse de la vida silvestre nativa, compitiendo con ranas y sapos locales por refugios y sitios de reproducción, y envenenando a los animales depredadores con sus secreciones tóxicas.

El sapo se ha extendido por gran parte de la mitad oriental del país y se encuentra en grandes cantidades en algunos lugares. es más común en Australia que dentro de su área de distribución natural, y se están haciendo grandes esfuerzos para limitar su propagación hacia el oeste.

Alimentación

Es un alimentador voraz, ya que come casi cualquier cosa, incluyendo pequeños roedores, aves, muchos insectos, comida para perros, arroz y sobras, lo que aporta a su gran capacidad de adaptabilidad. También ha sido encontrado sentado en las entradas de las colmenas, atrapando abejas a medida que van y vienen, aunque algunos individuos parecen haber aprendido a evitar insectos que pican.

Sapo Dorado

El sapo dorado o sapo de Monteverde (Incilius periglenes) es una especie endémica de Costa Rica que está clasificado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) como una especie extinta, debido a que el último avistamiento registrado para esta especie fue en el año 1989. Desde entonces muchos han sido los esfuerzos por parte de alumnos de universidades de Costa Rica, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y otras, que se han adentrado en el denso  bosque de Monteverde en la búsqueda de algún ejemplar de sapo dorado vivo.  

Se conoce por la literatura que los machos adultos de esta especie llegaban a medir casi cinco centímetros de longitud. También, su distinguible  color dorado-naranja fluorescentes, y, a diferencia de la mayoría de los sapos, su piel brillante hace que no haya otro sapo tan merecedor de este nombre común.

Sapo dorado

Las hembras eran un poco más grandes que lo machos, pero con una coloración oscura con manchas escarlata circundadas de amarillo. Acerca de la coloración de estos animales Jay Savage, quién fue la primera persona en describir la especie, dijo: “Debo confesar que mi reacción cuando los vi por primera vez fue de incredulidad y de sospecha, de que alguien había sumergido a los especímenes en pintura de esmalte».

Acerca de la coloración de estos animales Jay Savage, quién fue la primera persona en describir la especie, dijo: “Debo confesar que mi reacción cuando los vi por primera vez fue de incredulidad y de sospecha, de que alguien había sumergido a los especímenes en pintura de esmalte».

Hábitat

Este anfibio extinto habitó en el bosque nuboso de las altas montañas de la Reserva Natural  Monteverde, Costa Rica, en un área de unos 10 km².

Conservación

Para Costa Rica, la magnitud de las disminuciones de anfibios ha sido tan severa que tres especies endémicas fueron declaradas extintas, entre ellos el famoso sapo dorado, en 2002 por la IUCN. El reducido rango geográfico de estas especies, su visibilidad y el esfuerzo de búsqueda sustancial invertido en áreas donde anteriormente eran abundantes, justificaron la clasificación de estas especies como extintas. Estas desapariciones se han atribuido a diferentes causas, principalmente el cambio climático y enfermedades emergentes como la quitridiomicosis, o el efecto sinérgico entre estos dos factores.

Reproducción

Durante las temporadas de 1977 y 1982  se  observó una forma explosiva de reproducción del sapo dorado con el inicio de las fuertes lluvias de marzo a junio en la Cordillera de Tilarán, Costa Rica. En esta época las poblaciones de estos sapos tenían un número mayor de machos que de hembras, con una proporción de 8 a 1 en los grupos de reproducción.

En la especie, a diferencia de otros anfibios, no se observó una correlación entre el tamaño corporal de los machos y el éxito reproductivo. Se conoce que el ritual de cortejo y cópula duraba casi una semana, donde se observaban luchas entre los machos hasta el apareamiento.

Después de esto, las hembras ponían los huevos en una charca del bosque y la eclosión ocurría dentro de aproximadamente dos meses. Por otro lado, el tamaño pequeño de sus nidos, con aproximadamente 230 huevos, además de su distribución limitada y su tasa relativamente lenta para alcanzar la madurez, exacerban su aparente disminución reciente de la población.